comunidad pensamiento era Tecnológica IA.
este pensamiento es un resumen de una secuencia de mis publicaciones a lo largo de los años en redes sociales especialmente en X @rubenbassiXXI , las que enmarco en procesos de desarrollo evolutivo y no la loca idea que todo aparezca de la noche a la mañana.
Interpreto que conformar comunidades no debe ser como una respuesta reactiva al desempleo tecnológico, sino una propuesta proactiva, optimista y concreta para aprovechar la mayor oportunidad de integración humana de la historia.
En realidad esto que expongo, es la evolución de mis ideales forjados en tiempos donde recrear comunidades de artesanos y agricultores allá por los 60 y 70 del siglo pasado, fue una corriente que creo está viva en su espíritu de aquellos que sienten modificar su forma de vida más allá de la satisfacción del consumismo.
Mi experiencia educativa en un internado del estado, la escuela agrotécnica Florencio Peirone en victorica la Pampa; la convivencia con tantos compañeros interactuando en los quehaceres rurales en mi temprano proceso formativo educativo me ayudó a comprender que sin perjuicio de la libertad individual de pensamiento, se puede aprender a convivir productivamente.
Actualmente estoy desarrollando en Mendoza una experiencia de organización tecno en dos hectáreas, lugar donde además vivo, con el aditamento de conjugar un espacio de turismo y de creatividad en las artes a la producción de alimento para sustento de mi familia.
En esta era de acelerada transformación tecnológica, impulsada por la inteligencia artificial y la robótica avanzada, emerge una oportunidad histórica de generar una abundancia productiva sin precedentes. Un porcentaje reducido de la población, integrado en comunidades productivas inteligentes, podrá generar excedentes suficientes para satisfacer las necesidades del conjunto social en alimentación, energía renovable, manufactura y biotecnología
La integración de asistentes robóticos, sistemas de IA profunda, impresión 3D y energía autogenerada hace que el esfuerzo físico repetitivo se vuelva opcional, liberando al ser humano para una existencia creativa continua dedicada al avance del conocimiento, la creación artística y el desarrollo pleno.
A estas comunidades las imagino autosustentables, organizadas en minifundios tecnológicos interconectados. Creo que constituyen el nodo inicial ideal para expandir una economía social de mercado real y armónica, basada en la solidaridad activa y la planificación colectiva desde el emprendimiento individual al conjunto. De esta manera, el impacto disruptivo de la automatización sin la necesidad de recursos humanos se transforma en una multiplicación exponencial de la capacidad productiva.
Con la velocidad de innovación que se acelerará en los próximos quince años, conformar hoy estas comunidades productivas inteligentes advierto que representa el camino más concreto y optimista para construir una segunda etapa del siglo XXI próspero, sostenible y profundamente humano.
Históricamente, cada revolución tecnológica ha reconfigurado las formas de organización social y económicas; la actual no es una excepción, cierto que esta vez, por inclusión de una IA generativa, ofrece una oportunidad inédita.
reduce drásticamente el esfuerzo físico humano,
democratiza el conocimiento productivo y habilita interconexiones del hacer en tiempo real.
Con planificación, solidaridad activa responsabilidad social y políticas públicas que prioricen la libertad intelectual y la expansión de minifundios tecnológicos, estas comunidades pueden crecer de forma exponencial. No se trata de una utopía lejana: las herramientas ya están al alcance y la velocidad de innovación de los próximos 15 años las convertirán en cada vez más eficientes, cuestión que acelerará aún más este proceso.
Contexto disruptivo actual
Estamos impulsando una reforma laboral en medio de una revolución tecnológica IA de “prepotencia disruptiva” que genera un umbral existencial sin precedentes pero sin redes de contención ante la sustitución masiva de recursos humanos.
Naturaleza de la era: creativa, no apocalíptica
Esta no es una era de subsistencia apocalíptica, sino de “existencia creativa en continuo” para lograr el sustento diario. La tecnología IA no terminará con las personas; el riesgo real que eso suceda proviene de la falta de solidaridad humana. Por ello, la solidaridad activa resulta crucial para esta construcción.
Con un porcentaje de capacidad productiva sustentable y sostenible:
Un 35 % de la totalidad de la población integrado en comunidades productivas tecnológicas puede sostener las necesidades alimentarias del 65 % restante mediante programas de excedentes industrializados.
El 95 % del esfuerzo físico del trabajo humano puede ser realizado por asistentes robóticos + IA en bioproducción, farmacéutica, Industria 6.0, impresión 3D y generación eléctrica individual (desde escala familiar hasta integración societal), dando lugar a una auténtica economía social de mercado.
Momento propicio y oportunidad histórica
Al tener al alcance conocimiento IA y herramientas robóticas para desarrollo biotecnológico e Industria 6.0 en pequeña escala, es el tiempo idóneo para diseñar comunidades autosustentables interrelacionadas.
La libertad intelectual de las personas para decidir y organizarse en comunidades tecnológicas productivas debe ser prioridad estratégica de los Estados, propiciando políticas de expansión territorial de minifundios ante el impacto disruptivo. "Colonos Tecnológicos"
Visión de largo alcance y escala exponencial. (analizando mis propios pensamientos disparadores)
El disruptivo impacto IA-robótica en producción de bienes, servicios, energía y alimento en espacios reducidos, junto con la asistencia permanente de IA profunda, nos sitúa en un plano inmejorable para recrear “comunidades tecnológicas inteligentes interconectadas”. Estas pueden generar, en cadena, volúmenes significativos en alimentación, asistencia terapéutica, indumentaria, agro, tecno-herramientas, química, bioquímica, ciencias, recreación, turismo y arte.
La velocidad de innovación y de incorporación de “sujetos tecnológicos convivientes” (robótica y humanoides) en los próximos 15 años superará todos los conceptos productivos actuales.
Para evitar asimetrías sociales y pobreza, es indispensable conformar grupos de consenso que anticipen y planifiquen un mundo mejor hacia el siglo XXII.
Llamado concreto a la acción
Si el 5 % de la población (aproximadamente 2,5 millones de personas en Argentina en 10 años) inicia este movimiento, se genera una base sólida de trabajo que crecerá exponencialmente hacia 2050, aprovechando los avances tecnológicos venideros.
El cambio profundo comienza con acuerdos de convivencia y organización comunitaria. Por eso propuse incentivar el dialogo en sociedades de fomento, cooperativas, clubes, sindicatos, centros educativos y de jubilados sobre el impacto de esta era. toda organización social y de representación de sectores y actividades es propicia para comprender el suceso.
Fundamento ético y humano
El amor al cuidado de la cría es el primer deber que otorga derechos; al organizarnos de esta manera alrededor del elemento primordial de nuestra sociedad, todo lo demás nos será propicio para realizarnos plenamente en una comunidad con capacidad de realizarse a sí misma.
Dejo abierto este pensamiento. La velocidad de la realidad tiene potentes disparadores de conocimiento que amplifican la creatividad humana.

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