La vida, sucede.
- Nos vemos, Julito, ¡cuidate!
- ¡nos vemos amigo, siempre agradecido por tu buena honda!
La vida, sucede, como la misma vida nuestra, solo sucede, simplemente sucede, no hay manera que no suceda mientras es vida. Siempre la vida está en el presente, aunque viajes en el tiempo, dónde quieras que estés estarás en un presente, el ahora siempre es ahora, ni mañana ni ayer, es ahora. La vida de uno, apenas s transita la fugaz existencia de nuestro mientras tanto.... parece que es eterna la existencia, no lo sé realmente; lo que sospecho es que existe y existirá haya o no haya vida que la contemple...
A este pensamiento lo resumo así: ¿la vida?, no sé. Creo que ni hace falta el "qué es" como pregunta...ahora bien, si le agrego el cómo es, es más complejo para mi entender, pues el cómo, me interpela, me obliga a esbozar una respuesta y el "es" me lleva a pensar que si no sé qué es, explicarme el cómo, ya entra en el terreno de la suposición, incluso de la fantasía desarrollando el puede ser, en el "es posible". Vuelvo al pensamiento resumido "¿la vida? No sé" y le agrego, supongo; y ahí se me dispara una ramificación de este entuerto ¿qué supongo? ¿es la vida estar en la existencia? me respondo: como sé que moriré defino que la vida, es una sucesión de suposiciones donde primeramente, para suponer con más criterio, es imprescindible sentir estar en ella. ¿Emociona estar en ella?...
- Mi amor... te quedaste pensativo ¿Quien te llamo?
- no no, nada, pensaba... me llamó un amigo, no anda bien,
- ¿lo conozco?
- si, lo viste una vez cuando lo cruzamos en la galería de la calle Santa Fe ¿te acordás? Julio, el de la juguetería.
- Si lo recuerdo y qué te dijo?
- que me quería mucho y me agradeció estar.
- ¿solo eso te dijo?
- mejor te cuento, arrancó así la conversación, le pregunté ¡estás bien? y me contestó "ahí andamos, estamos vivos" - sentí que estaba triste - ¿que te está pasando? le pregunté con mucho cuidado - cáncer -respondió escueto como un disparo de revolver - ¿y estás en tratamiento? a esa altura la simplificación de la situación fue extrema - sí comencé ayer tengo un cagaso bárbaro, me lo dijo muy sereno ¿sabés? eso de que tenía cagaso - ¡tranquilo Julito! vas a ver que va a salir todo bien... - eso espero, amigo, eso espero...te quiero mucho siempre agradecido por estar, Coco...
- oh... tranquilo mi vida - él está en manos del Señor, ya lo están tratando ¿te preparo un café?
- Sí, si, dale - le contesté - mirándola fijo a los ojos, como continuando una conversación silenciosa de sentires; percibí que mi esposa sentía mi tristeza, y en ese sentir de ella, mi sentir, comenzó a percibir mi emoción.
mi mente comenzó a comprender todo junto, el "sentir percibir pensar entender amor, comprensión", en fracción de segundos. Aparté la vista de ella, comprendiéndome, mirando ahora hacia un horizonte invisible del no sé donde, tildado - ahora vengo - me dijo mientras me acarició la mejilla.
- te amo - le dije suavemente, haciéndole saber con esa pequeña caricia de palabras mi agradecimiento por comprender esa breve ausencia que me tomé para pensar sin ella.
Sí, definitivamente, la vida es una sucesión de suposiciones entre el puede ser y el quizás, en un continuo torbellino de pensamientos. Lo único que hace que la vida sea concreta, es poder sentirla y además, emocionarnos por ello....
- Hice el café dominicano ... es más fuerte que el de aquí...
- Gracias mi amor.... , ¿a ver? - tomé la taza con cuidado noté un leve temblor en mi mano, cerré los ojos, bebí un sorbo mientras impregné mi olfato con ese aroma tan tranquilizador - cierto, el café dominicano es bien sabroso, está fuerte pero está rico y con buen aroma...Mi amor... ¿qué pensás de la vida?
- Uh, quedaste sensible, mirá... solo siento que estoy en ella y todo lo que sucederá, son cosas del destino que solo Dios sabe...
- Cierto, Dios, claro ¿y eso te consuela?
- No sé si es consuelo, pero me ayuda a comprender que aquello que no entiendo y supera todo mi conocimiento y mi imaginación, son cosas de Dios.
- la fe.
- Sí, la fe.
- En una de esas Julio sana...
- solo hay que tener fe, orar por él y acompañarlo... ¿querés unas galletitas? las voy a buscar a la cocina
- Sí, está rico el café, dejá, dejá, voy yo....
comenzó a llover.... sentir, emoción, fé, orar, acompañar... todo lo demás del comprender qué es la vida, son accesorios...se va poner bien Julio... tengo fé que así será, Dios mío .... ¡amor!¿dónde están las galletitas?
- en la alacena chica...
- ¿ah! sí...pero estas son las dulces, ¿y las saladas?
- en tu escritorio, al lado de la computadora, acordate que anoche las dejaste ahí, te comiste la mitad del paquete...
- Es como Dios, sabe dónde y como está todo. - ¡¡Acá están, ya las encontre!!... - qué bueno es tener una compañera que sabe donde están las cosas que no se ven...

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